En sus instalaciones de Ingolstadt, Audi monta y almacena ruedas antes de enviarlas a su planta de producción de vehículos. El sistema de manipulación de materiales automatizado lo instaló Vanderlande Industries.
Cada rueda está formada por un neumático y una llanta. En función de la combinación necesaria, se seleccionan los neumáticos y llantas almacenados y se envían al proceso de montaje. Los neumáticos se colocan sobre las llantas, se inflan y se prueban en 3 líneas de montaje. El sistema de cintas de montaje está basado en lotes para optimizar su nivel de uso. Las ruedas terminadas se almacenan temporalmente en un sistema de 4 miniloads, suficiente para 2 días de producción (10.000 posiciones).
En función se la secuencia de producción, se obtienen, automáticamente, ruedas para un coche determinado del sistema de transelevadores y se clasifican en función de su posición final en el vehículo (1ª: rueda delantera izquierda, 2ª: rueda delantera derecha, 3ª: rueda trasera izquierda, 4ª: rueda trasera derecha, 5ª: rueda de repuesto).
Las ruedas se combinan y se almacenan por coche (4 ó 5) antes de ser enviadas a las instalaciones de producción de vehículos, situadas a 2 kilómetros de distancia. Las pilas de ruedas se colocan previamente en la parte delantera del camión en función de la secuencia de producción necesaria. Dentro del camión hay 3 transportadores en dos niveles que sujetan pilas de 3 x 18. Dentro de la fábrica, se crea una distribución similar en dos niveles, para minimizar el tiempo de carga. Durante el proceso de carga automatizada, todos los datos de cada envío se transmiten al PLC de los camiones.